Las políticas de austeridad y de reducción del déficit no son eficaces, ahogan más la economía y destruyen empleo

Mie 12 Septiembre de 2012

Un informe elaborado por el Instituto Internacional de Estudios Laborales de la Organización Internacional del Trabajo, denominado” Crisis del empleo en la eurozona: tendencias y políticas para afrontarla”, da unas claves para superar la situación económica y laboral en la Eurozona, tras realizar un profundo análisis de las medidas de empleo adoptadas por diferentes estados a lo largo de los dos últimos años.

 De forma resumida, en el informe se señala que para salir de la crisis se deben dar tres grandes pasos:

  • El primero, “reparar el sistema financiero”;
  • El segundo paso, “promover el crecimiento y el empleo, teniendo en cuenta las condiciones nacionales iniciales, a través de inversiones y políticas de renta bien concebidas,...programas de empleo eficaces que brinden garantías a los jóvenes,...y planes fiscales realistas de apoyo a la creación de puestos de trabajo”;
  • Y el tercero, una “mayor coordinación de la Eurozona”. En especial, destaca la necesidad de acordar un plan de empleo que garantice la estabilidad en el marco de la moneda única.

 

En este sentido, en el apartado referido a la situación de la población juvenil en el mercado laboral de la Eurozona, el Informe destaca que “las políticas de empleo, especialmente los programas activos del mercado de trabajo, podrían desempeñar un papel fundamental en la recuperación del empleo, siendo importante garantizar que este sector de población no quede relegado a trabajos de menor calidad. Entre los ejemplos de buenas prácticas llevadas a cabo, el Informe resalta las medidas adoptadas por Austria, Bélgica y los Países Bajos, que han desarrollado “programas de capacitación que han favorecido la transición de la escuela al trabajo” y que dan seguridad a la conexión de los jóvenes con el mercado de trabajo. En este sentido, el texto refleja que “la ejecución satisfactoria de esos programas dependerá de la existencia de servicios públicos de empleos bien dotados”. Del mismo modo, se pone de relevancia que la inversión en educación y en formación se tornan también en elementos esenciales para poner en marcha estos “programas a medida” y adaptados a las características y necesidades específicas de las personas jóvenes desempleadas; en los casos en que se han puesto en práctica, el Informe calcula una presupuesto inferior a los 6.000 euros por persona, en algunos casos, y en términos globales, una inversión por debajo de 0,5% del gasto público.

En la misma línea que este estudio, en la Conferencia “Empleo para Europa” desarrollada por la Comisión Europea de Sindicatos (CES), hace un llamamiento a los responsables políticos europeos para que acepten el hecho de que la austeridad es un fracaso y deben adoptar enfoques alternativo, como  por ejemplo puede ser lo que en el estudio anteriormente mencionado se detalla, es decir, un plan de empleo que garantice la estabilidad en Europa.

Mientras los políticos, funcionarios europeos e internacionales, universitarios, expertos y agentes sociales se reúnen para debatir de que manera poner en marcha el Paquete de medidas para el empleo de la Comisión y de qué manera las políticas de empleo pueden contribuir a la recuperación de Europa la CES insiste, una vez más, en que ninguna política de empleo puede compensar políticas económicas deficientes.

Las últimas estadísticas de desempleo de la UE confirman que el desempleo ha aumentado prácticamente todos los meses durante el año pasado alcanzando niveles record. Hay cerca de 25 millones de personas sin trabajo y detrás de cada estadística, cada vez más, tragedias personales.

La CES considera que lo peor está por venir. El panorama económico es cada vez más sombrío y el hecho de que la zona euro esté, de nuevo, al borde de la recesión, confirma las advertencias de la Confederación Europea de Sindicatos de que las políticas de austeridad y de reducción del déficit podrían ahogar aún más la economía y conducir al aumento de la destrucción de empleo.

Aunque la CES piensa que algunas de las propuestas presentadas en el Paquete empleo merecen ser discutidas, los responsables políticos europeos siguen centrándose en objetivos equivocados y que las reformas estructurales del mercado de trabajo en forma de desregulación de la legislación de protección del empleo, desmantelamiento de la negociación colectiva, promoción de un mercado de trabajo más flexible o políticas que aumentan la precariedad laboral no crearán nuevos puestos de trabajo sostenibles sino que sustituirán empleos cualificados por empleos mediocres y darán lugar a un mercado de trabajo más inseguro.

La situación es urgente: las últimas tendencias mundiales de empleo publicadas por la OIT confirman un panorama sombrío para los jóvenes demandantes de empleo. Hay que anular el efecto de esta bomba de relojería que constituye el desempleo juvenil y el aumento del desempleo en general. Debemos también redoblar esfuerzos para levantar las barreras del acceso al empleo a las que se enfrentan las mujeres, los trabajadores mayores, las personas discapacitadas, los trabajadores migrantes y otros grupos desfavorecidos. Hay que poner más empeño en crear empleos sostenibles y de calidad y, para ello, hay que invertir: en la economía, en las personas, en las empresas y en nuestro futuro a largo plazo, por eso la CES propone un Contrato Social para Europa donde expone su visión alternativa para Europa.

 

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