VALORACIÓN DE UGT ANDALUCÍA DEL REAL DECRETO 1529/2012 DE 8 DE NOVIEMBRE, POR EL QUE SE DESARROLLA EL CONTRATO PARA LA FORMACIÓN Y EL APRENDIZAJE Y SE ESTABLECEN LAS BASES DE LA FORMACIÓN PROFESIONAL DUAL

Vie 09 Noviembre de 2012

Para UGT Andalucía el principal objetivo de la formación dual debe ser la cualificación profesional del alumno y no el hecho de conseguir una mano de obra barata y una mayor productividad para la empresa.

           Desde nuestro sindicato, manifestamos nuestro desacuerdo con este Real Decreto, las razones para ello son:

           En primer lugar porque ha visto la luz a espaldas de los Agentes Sociales, fuera del marco del Diálogo Social y en connivencia clara con los empresarios.

           Y en segundo lugar, porque el objetivo real de este Real Decreto, es enmascarar las estadísticas de desempleo entre la población joven, que son escandalosas y aberrantes, falseando la realidad porque no se trata de un sistema sostenible de generación de empleo y cualificación para las personas víctimas de fracaso escolar.

            Este Real Decreto, que en principio podría favorecer la cualificación y experiencia profesional de los jóvenes entre 16 y 25 años y ser un instrumento de inserción en el mercado laboral, una vez que nos centramos en el desarrollo de su articulado, se pone de manifiesto muchas perversiones escondidas y que de forma resumida se pueden centrar en los siguientes aspectos:

  • Se establece de base una división que no compartimos, una entre la formación vinculada y certificada por el sistema de formación profesional para el empleo que conduce a la contratación precaria de los jóvenes, y otra, entre la formación vinculada y certificada por el  sistema educativo, que podrá estar o no, vinculada a la concesión de becas  sobre las cuales prácticamente no se determina ni se aclara nada. 
  • A   esta modalidad de contratos para la formación y el aprendizaje, también se podrán acoger las  empresas de menos de 5 trabajadores que quieran impartir certificados de profesionalidad de nivel I a sus propios trabajadores. Y esto se hará a través de la reconversión de los contratos que tengan estos trabajadores no cualificados en contratos de formación y aprendizaje, percibiendo el salario mínimo interprofesional. Y además beneficiándose las empresas de las bonificaciones anexas a este tipo de contrato. Esto, entendemos, fomenta de forma grave el perjuicio de las condiciones laborales y una vez más en favor del beneficio económico de las empresas.
  • El sistema de becas que se establece en la formación profesional dual del sistema educativo queda a merced de la voluntad  colaboradora de la empresas que suscriba un programa de formación dual, ya que en la norma no se especifica nada, ni tan siquiera obliga a cumplir unos mínimos que pueda hacer equivalente a la formación de los dos sistemas, es decir, el sistema de formación profesional para el empleo y el sistema educativo. En definitiva, no se determina el número de jóvenes que se beneficiarían de éstas becas, ni su cuantía, ni el número de horas de trabajo tienen que realizar, etc.. Nuestro temor, por tanto, es que se utilice este sistema de forma masiva, por las grandes empresas para obtener manos de obra barata, ofreciendo la realización de prácticas a cambio de una cualificación, y sin un compromiso de contratación posterior en las empresas, tras finalizar la formación.

Como conclusión, desde UGT Andalucía, no creemos que este sistema sea la panacea para dar oportunidad de formación y experiencia profesional a los jóvenes, sino que se trata de un sistema híbrido que potencia la desigualdad entre los jóvenes. Es más, en ningún momento, fomenta la estabilidad en el empleo, por tanto, no podemos afirmar que sea un instrumento de mejora para el futuro laboral de los jóvenes.

Si estamos de acuerdo con el régimen de alternancia de actividad laboral, pero no en estos términos. Se vuelve a repetir una vez más, lo que este Gobierno ha instaurado como norma desde que empezó a gobernar hace un año, es decir, utiliza su mayoría absoluta para llevar a cabo cuanta reformas les parezca necesarias, pero sin pensar en las consecuencias a los trabajadores.

               En concreto esta normativa no se ha realizado pensando en dar respuesta al elevado desempleo juvenil, sino para potenciar mano de obra barata no cualificada a las empresas mediante conciertos, convenios, subvenciones u otros procedimientos. Es una mera forma de empobrecer el trabajo, y de favorecer a los que más tienen, a costa de erradicar el sistema de bienestar para la clase trabajadora, encaminándonos hacia condiciones inadmisibles en las relaciones y derechos laborales que tantos años se han necesitado para alcanzar.

Josefa Castillejo Martín

Secretaria de Empleo y Formación

 

Puedes oir la opinión de la Secretaria de Empleo y Formación pinchando aquí.

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