Desde 2007, aumenta en dos millones la población adulta que estudia.

Mie 19 Diciembre de 2012

En los últimos años, las cifras de abandono escolar han disminuido debido a la crisis económica y del mercado de trabajo que estamos atravesando. Según los datos, en España en el 2009, los jóvenes que abandonaron tempranamente los estudios fueran el 31,2%, mientras que el 2011, fueron el 26,5%. Además la Encuesta de Actividades de Aprendizaje de la Población Adulta que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE) dice que el resto de la población también lo está haciendo, al menos, mucho más que antes de la crisis. Casi 10 millones de personas de 25 a 64 años (el 37,7%) participaron el año pasado en actividades de formación, tanto formal (las que conducen a un título oficial) como no formal (reciclaje, preparación laboral). Esa cifra supone dos millones de personas más que en 2007, cuando el INE hizo una encuesta similar: entonces era el 30,9%.

Desde luego no son unos porcentajes muy altos si se comparan con los de países nórdicos como Suecia, Finlandia o Noruega, y con Reino Unido o Suiza, donde al menos la mitad de los adultos participa cada año en algún tipo de actividad formativa. Sin embargo, el crecimiento acerca a España a la media de la Unión Europea, al menos, a la de antes de la crisis: 34,9% en 2007. Entonces, España estaba en el furgón de cola, pero aun por debajo estaban Portugal (26,4%), Italia (22,2%), Polonia (21,8%) o Grecia (14,5%).

Es más que previsible que estas cifras hayan aumentado durante el periodo de crisis en muchos otros países, como ha ocurrido en España, donde el porcentaje de adultos que no estudia ni tiene ninguna intención de hacerlo ha caído del 61% en 2007 al 52% en 2011. Entre los que efectivamente se están formando, los mayores aumentos se han dado en los tramos de edad de 45 a 54 años (hay estudiando 794.000 personas más, pues han pasado de 27% al 36,1%), y de 25 a 34 años (del 39,6% al 47,9%)

La mayoría se decanta por la enseñanza no formal, influyendo para ello, la crisis, pero también la presión de seguir formándose para conservar su empleo, demás de la competencia que hay fuera y del miedo a lo que pueda pasar. Ya son el 44% de los adultos con trabajo está estudiando algún título o curso, mientras que hace lo mismo el 34% de los parados.

Los mayores crecimientos registrados en la educación no formal y, por encima de los demás, se han dado en estudios relacionados con ciencias sociales, enseñanzas comerciales y derecho, seguidos de los que tienen que ver con la salud y los servicios sociales. El gasto medio de los adultos de 25 a 64 años en estos cursos ha sido de 1.089 euros (en 2007 eran 781). En la parte de la educación formal, hay cerca de 150.000 alumnos más de 35 a 44 años que en 2007. Estudian carreras universitarias y equivalentes, seguidas de títulos de formación profesional de grado medio.

Las cifras de la encuesta del INE también apuntan a que los españoles cada vez prefieren más un aprendizaje dirigido (bien sea presencial o por Internet) antes que ser autodidactas. Esta categoría se mide como aprendizaje informal, y la cifra de adultos que lo practican ha pasado de 7,1 millones en 2007 a 4,7 millones en 2011. La encuesta los define como aquellos conocimientos que se adquieren “de forma menos organizada y estructurada que la educación no formal y sin acudir a ninguna institución educativa”. “Las lenguas extranjeras han sido la principal materia de estudio, seguida de la informática a nivel de usuario y las artes y humanidades”, añade la nota de prensa.

Desde UGT Andalucía, consideramos la formación como eje esencial para la mejora de la empleabiidad de los trabajadores, tanto ocupados como desempleados, y de esta forma que  se mejore su situación en el mercado de trabajo. Además la capacitación de los trabajadores es de suma importancia para aumentar y mejorar la situación economía de un país, por eso, nos parece una barbarie y estamos en total desacuerdo, el brutal recorte en políticas activas de empleo, incluida la formación,  que el Gobierno está realizando a través del recorte de los Presupuestos Generales del Estado en esta materia, ya que en lugar de tener en cuenta las necesidades de la ciudadanía, tienen en cuenta las necesidades de los mercados y la reducción del déficit tan demandado por Europa.

COMENTARIOS

Identifícate o regístrate para poder realizar un comentario.