En lo que va de 2013, las empresas que incumplen el convenio se disparan.

Mie 10 Abril de 2013

Se ha producido un aumento muy elevado de los trabajadores afectados por incumplimiento del convenio colectivo en los tres primeros meses de 2013. Solo entre enero y abril se presentaron ante el Ministerio de Empleo 652 solicitudes para no aplicar las condiciones laborales pactadas, lo que implicó a 27.600 empleados. La cifra se acerca al balance de todo el año 2012, cuando se registraron 748 inaplicaciones con 29.350 personas afectadas.

 Desde que entró en vigor la reforma laboral hace apenas un año, las empresas cuentan con más facilidades para dejar en suspenso los convenios colectivos. En la gran mayoría, las empresas que recurren a esta alternativa, lo que hacen en rebajar el sueldo o congelar los salarios, solo con argumentar, sin tener que demostrar, que tienen malas perspectivas económica. Además, no tienen que llegar antes a un acuerdo con los trabajadores para descolgarse del convenio.

Según la estadística que ha publicado en estos días,  cada uno de los tres primeros meses de 2013 registraron más inaplicaciones que en cualquiera de los meses de 2012, tanto en el número de procedimientos como en los trabajadores afectados. A este respecto, el máximo se alcanzó en febrero, con 245 descuelgues y casi 12.000 personas implicadas. En marzo, la cifra se redujo ligeramente a 222 convenios incumplidos y 8.229 afectados. Sin embargo, en los convenios de empresa, que han ganado protagonismo con la reforma, la subida salarial media pactada hasta marzo fue del 1,01%. Con ello, superaron el alza de los acuerdos de otro ámbito, que registraron un incremento salarial del 0,54%.

Durante los tres primeros meses de 2013, las autoridades laborales registraron 300 convenios colectivos, con efectos sobre 110.900 empresas y 1.152.100 trabajadores. La mayor parte, 207, iniciaron sus efectos económicos con anterioridad a 2013, frente a 93, que los inician este año. Además, del total de los 300 acuerdos firmados hasta marzo, 198 eran de empresa, con efectos sobre 32.100 trabajadores, y 102 eran convenios de otro ámbito, que daban amparo a 1.120.000 trabajadores.

Estos datos, no vienen sino a demostrar, tal y como UGT Andalucía adelantó, que las repercusiones y los efectos negativos los están pagando los trabajadores, ya que no se  se tienen en cuenta los intereses de éstos, siendo un  desequilibrio a favor de los intereses de los empresarios, Además que la empresa maneja a su antojo las condiciones laborales, sin que intervengan los poderes públicos y reducen las posibilidades de oposición del trabajador, esto conllevará mucha flexibilidad interna y poco seguridad para el trabajador.

Además al no tener poder las empresas actuar a su antojo, afecta muchísimo a la acción sindical y a su capacidad para negociar mejores acuerdos y convenios, dinamitando los derechos de participación, información y consulta de los trabajadores/as y sustituyendo la negociación colectiva de las condiciones de trabajo por la individualización.

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