El Gobierno Central pretende salir de la crisis, creando empleo parcial, temporal y precario.

Mie 22 Enero de 2014

Los resultados de la normativa laboral que está aplicando el Gobierno del PP saltan a la vista, y es que desde la entrada en vigor de la reforma laboral se han perdido 610.000 empleos y en términos de asalariados la pérdida ha sido mayor, alcanzando los 663.000 puestos de trabajo.

 Además el contrato a tiempo parcial se utiliza mal en España. En primer lugar porque no tiene carácter voluntario, es decir, la gran mayoría de las personas que trabajan con esta modalidad, lo hacen porque no han encontrado uno a tiempo completo. En España, Grecia e Italia, entre otros, más de la mitad de los trabajadores a tiempo parcial lo hacen de forma involuntaria, una tendencia al alza en España que actualmente supera el 60% del empleo parcial.

 En segundo lugar, porque el contrato a tiempo parcial se ha convertido en un gueto para las mujeres, que representan a más del 70% de los trabajadores en nuestro país con este tipo de contrato. Por tanto, este contrato se convierte en una discriminación indirecta, que se acentúa ahora con la modificación del régimen jurídico de esta figura, pues dejar en manos del empresario la determinación de la jornada de trabajo en este tipo de contrato puede ser inconstitucional. Podría además suponer la vulneración indirecta del artículo 14 de la CE y de la Directiva 79/7/CEE, del Consejo de 19 de diciembre de 1978.

 El único aspecto que puede incentivar su utilización por parte del trabajador es la mejora de su protección social, algo que sí se reguló en el marco del diálogo social (tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, que calificaba como discriminatorio el trato que daba la legislación española a los trabajadores a tiempo parcial respecto a los trabajadores a tiempo completo). Esto ha sido utilizado por el Gobierno para enmascarar los otros aspectos desregulatorios: como la libre disposición del empresario para determinar la jornada de trabajo de este tipo de contrato. Con la reforma del Gobierno el margen legal para las horas complementarias permite llegar hasta el 90%. Además, se reduce el plazo de preaviso de realización de las horas complementarias de 7 a tres días. La reforma del régimen jurídico también limita el papel de la negociación colectiva. Entre otras cuestiones, desaparece la posibilidad de que el convenio colectivo regule, junto a la Ley, el régimen jurídico de las horas complementarias; se prohíbe rebajar su porcentaje máximo y aumentar el plazo de preaviso.

 Los principales cambios en el tiempo parcial son:

Porcentaje. Se incrementa el porcentaje máximo de horas complementarias “pactables” con el trabajador, que deja de ser del 15% de las horas ordinarias del contrato y pasa a ser del 30%, límite que podrá ampliar el convenio colectivo hasta el 60 % como máximo.

Segundas horas complementarias. Con independencia de lo anterior, en cualquier momento el empresario puede ofrecer al trabajador la realización de horas complementarias, hasta el 15% de las horas ordinarias del contrato, ampliables por convenio hasta el 30%.El margen legal para las horas complementarias permite llegar con la reforma hasta el 90%.

Duración del contrato. Las horas complementarias, pasan a ser realizables en todo contrato a tiempo parcial, por lo que también en los contratos temporales, con el único requisito de que la jornada semanal en cómputo anual alcance un mínimo de diez horas.

Preaviso. Se reduce el plazo de preaviso de realización de las horas complementarias, de siete a tres días. Se sigue admitiendo que los convenios colectivos establezcan otra cosa, pero se señala que sólo pueden rebajar el plazo, no ampliarlo.

Obligación de registro. La jornada, ordinaria y complementaria, se registrará día a día y se totalizará mensualmente. Esta exigencia no se aplica en la relación laboral especial del servicio del hogar familiar.

 Ya no se condiciona al desarrollo reglamentario la posibilidad de que el trabajador renuncie al pacto de horas complementarias siempre que acredite necesidades formativas con horario incompatible.

Cambio de régimen. Las horas complementarias pactadas antes de la entrada en vigor de esta reforma no se ven afectadas por el cambio de régimen, salvo que las partes acuerden que les sea de aplicación.

Cambio de tiempo completo a tiempo parcial y viceversa. Aunque se mantiene tanto el carácter voluntario para el trabajador de un cambio de esta naturaleza, como las obligaciones informativas a cargo de la empresa sobre vacantes que permitan el paso de un contrato a otro, se eliminan todas las especificaciones.

Eliminación del derecho de preferencia. Ya no se contempla el derecho preferente del trabajador que, habiendo acordado la conversión de su contrato, desee retornar a la situación anterior ocupando la correspondiente vacante.

También desaparece la preferencia de quienes prestaran trabajo a tiempo parcial durante al menos tres años, para cubrir vacantes a tiempo completo.

Negociación colectiva. Se suprime la llamada a la negociación colectiva para que contemple, en su caso, especialidades en la conversión de tiempo completo a parcial por motivos familiares o formativos.

Desaparece la posibilidad de que el convenio colectivo regule, junto a la Ley, el régimen jurídico de las horas complementarias; se prohíbe rebajar su porcentaje máximo y aumentar el plazo de preaviso.

Desaparición del convenio sectorial estatal como vertebrador de las relaciones laborales. Cualquier convenio podrá disponer que los trabajadores con jornada partida tengan derecho a más de una interrupción diaria, podrá fijar procedimientos para el cambio de jornada completa a parcial o viceversa, o para el incremento del tiempo de trabajo, y podrá alterar el porcentaje máximo de horas complementarias.

Horas Extraordinarias. La Ley 3/2012, había introducido la posibilidad de que los trabajadores a tiempo parcial realizaran horas extraordinarias, y ahora pasan a estar prohibidas otra vez. Consecuentemente, se derogan también las reglas sobre su cotización.

El pacto de horas complementario adicional. Y los requisitos para que se formalice éste son:

 Que el contrato sea por tiempo indefinido, que la jornada sea superior a diez horas semanales en cómputo anual y además es indiferente que haya o no, otro pacto de horas complementarias

 

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