UGT defiende una mejora salarial y más y mejor empleo para que la recuperación llegue a los ciudadanos

Vie 12 Diciembre de 2014

Nuestra economía se mantiene al borde de la deflación, las desigualdades en España se han disparado un 90%, por las variaciones de la distribución salarial y las pérdidas de empleo, según la propia OIT y el salario medio por trabajador ha perdido 7,1 puntos de poder de compra desde 2010 (5,1 puntos el Salario Mínimo Interprofesional, SMI). Estos datos reflejan la fragilidad de la recuperación publicitada por el Gobierno y que la crisis todavía no ha pasado para la mayoría de los ciudadanos. UGT que valora el acuerdo sobre el Programa Extraordinario de Activación para el Empleo, que se firmará el lunes en La Moncloa, insta al Gobierno a cambiar su política fiscal y presupuestaria, para desarrollar las iniciativas contenidas en el Acuerdo de propuesta para la negociación tripartita para fortalecer el crecimiento económico y el empleo.

 UGT defiende una mejora salarial para reactivar la demanda y la creación de empleo. Asimismo, demanda al Gobierno que SMI y el Indicador Público de Rentas de Efectos Múltiples recuperen su poder de compra. En este sentido, propone que el SMI suba un 12,5% en enero de 2015, hasta los 725 euros, y que en 2016 alcance los 800 euros. El sindicato considera que ahora toca crecer más y de forma más equilibrada, lo que exige crear más y mejor empleo y potenciar un cambio de nuestro modelo productivo.

Datos básicos

La inflación en España sigue en niveles mínimos, manteniéndose en tasas negativas. Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) del mes de noviembre ha caído al -0,1%, es decir, seis décimas menos que el mes anterior, mientras que a tasa anual sigue en negativo, cayendo tres décimas, hasta el -0,4%.

Por su parte, la inflación subyacente, que mide la variación general de precios descontando los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se mantiene en negativo en el -0,1%.

El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) ha descendido tres décimas respecto al mes de octubre, situándose en el -0,5%. De este modo, el IPCA de España se sitúa cuatro décimas por debajo de la tasa media de la eurozona, ahora también en negativo (-0,1%).

Valoración

Los datos del IPC conocidos hoy muestran que nuestra economía se mantiene al borde de la deflación. Este escenario deflacionista en nuestra economía, rodeada de amenazas internas y externas, sería un escenario muy difícil de afrontar. Como ya ha advertido UGT en reiteradas ocasiones, la supuesta reactivación de la economía cacareada desde el Gobierno no se ha trasladado a los hogares españoles. 

El consumo de los hogares sigue son recuperarse debido a la pérdida de poder adquisitivo de las rentas del trabajo, a la falta de fluidez del crédito hacia familias y Pymes y debido al elevado endeudamiento al que están sometidos. Y la salida de la crisis pasa por una reactivación del consumo de las familias, que solo será posible si confluyen dos factores: el aumento del empleo y el crecimiento real de los salarios de los trabajadores.

El propio Banco Central Europeo ha entendido bien esta situación, dando un giro a su política monetaria, bajando los tipos al mínimo, encareciendo la paralización de fondos bancarios en sus cuentas, habilitando estrategias más directas de crédito para incentivar la inversión empresarial y caminando progresivamente hacia un programa extenso de compra de activos; todo ello para inyectar liquidez en la economía e impulsar la demanda. Pero su Presidente ya ha dicho que todo ello, por sí solo, no será suficiente para relanzar las economías europeas. Y es que efectivamente, hacen falta actuaciones urgentes en dos ámbitos: inversiones y rentas.

En este sentido, UGT considera que necesario complementar la relajación de la política monetaria con un impulso coordinado de la política fiscal, que estimule la demanda y, con ello, la creación de empleo. En este sentido, el Plan Juncker, siendo positivo por lo que supone de giro de la política fiscal, muestra muchas dudas sobre su efectividad real, puesto que sólo moviliza una cantidad muy reducida de inversión (21.000 millones de euros), mientras que el resto, hasta alcanzar los 315.000 millones, se basa esencialmente en el supuesto efecto multiplicador que esa inversión inicial podría generar en el sector privado, y que consiste en que por cada euro público dedicado al plan se movilicen 15 euros del sector privado, previsión más que discutible, y más cuando este efecto no se dio en el plan anterior, que pretendía que con una inversión pública de 10.000 millones se movilizasen 120.000 millones privados, pero finalmente solo generó unas inversiones totales de 20.000 millones de euros.

Por ello, UGT considera que es imprescindible la puesta en marcha de planes como el que propone la CES con el título de "Un nuevo camino para Europa", que plantea inversiones adicionales durante un período de 10 años, y que posibilitaría la creación de 11 millones de empleos en la UE. O como la iniciativa ciudadana europea "New Deal 4 Europe", que pretende lograr un millón de firmas de al menos siete países para exigir a la Comisión Europea la creación de un plan público de inversión para producción y bienes públicos europeos, para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y la creación de empleos, en especial para la gente joven, que se dotaría de 400.000 millones de euros en tres años. Además, esta iniciativa incorpora la mejor propuesta práctica para reconsiderar los plazos de consolidación fiscal, demostrando con hechos que efectivamente el empleo es lo primero. 

Por otro lado, el Gobierno debería cambiar su política fiscal y presupuestaria, porque la primera supondrá una pérdida de recursos inadmisible en una situación de dificultades financieras y déficit estructurales en partidas esenciales para el bienestar social y el desarrollo en nuestro país, y porque la segunda debe reordenar las prioridades de gasto, en favor de la creación de empleo y la erradicación de las situaciones más graves de pobreza y desigualdad y asegurar que los Presupuestos para 2015 contienen las dotaciones necesarias para desarrollar el amplio paquete de iniciativas contenidas en el Acuerdo de propuestas para la negociación tripartita para fortalecer el crecimiento económico y el empleo, suscrito por las organizaciones empresariales y sindicales en julio de este año, y que está en fase de negociación.

En cuanto a la política de rentas, ésta debe adecuarse a la nueva etapa del ciclo económico y a las necesidades de reactivar la demanda y la creación de empleo, lo que exige que los salarios ganen poder de compra, tras haber sufrido una fuerte contracción desde 2010: el salario medio por trabajador ha perdido 7,1 puntos de poder de compra, y el Salario Mínimo Interprofesional acumula una pérdida de poder adquisitivo de 5,1 puntos. También los empleados públicos han sufrido una fuerte pérdida de poder de compra debido a las decisiones de los gobiernos (subidas nulas, eliminación de pagas extras, retirada de complementos) que en los últimos cinco años supone, según el colectivo, entre un 17 y un 24%.

En este sentido, desde UGT valoramos el acuerdo sobre el Programa Extraordinario de Activación para el Empleo, porque trata de un programa necesario, dirigido al corazón del desempleo estructural y de los nuevos nichos de pobreza y desigualdad. Con este programa se pretende apoyar económicamente a los desempleados que no tienen rentas y están en situación de mayor vulnerabilidad, a la vez que se favorece su vuelta al empleo.

Porque tal y como acaba de señalar la Organización Internacional del Trabajo (OIT), España es líder mundial en crecimiento de la desigualdad, según el "Informe mundial sobre salarios 2014/15" hecho público el pasado 5 de diciembre, en el que se afirma que las variaciones de la distribución salarial y las pérdidas de empleo determinaron el 90 por ciento del incremento de la desigualdad en España, donde el salario medio real en 2013 fue inferior al de 2007.

Por ello, la mejora salarial debe estar en el centro del contenido de un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, para sustituir el vigente en el período 2012-2014, que tenía otra lógica porque respondía a otra etapa del ciclo y otras necesidades de las empresas y la economía en general.

Y como parte fundamental de esta mejora salarial, y ante la cercanía del periodo de actualización del Salario Mínimo Interprofesional y del Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM), desde UGT instamos de nuevo al Gobierno a recuperar el poder de compra del SMI y del IPREM en el año 2015. Para ello, proponemos incrementar el SMI de forma que en enero de 2016 alcance 800 euros, a través de un incremento escalonado del salario mínimo en dos tramos: un 12,5% en enero de 2015 para llegar a 725 € y otro, un 10,25% en enero de 2016 alcanzando en esa fecha 800 euros, cuantía que permitirá aproximarse a los salarios mínimos existentes en la Unión Europea de los 15 y al 60% del salario medio, objetivo que establece la Carta Social Europea suscrita por España.

Porque ahora toca crecer más y de forma más equilibrada, crear más y mejor empleo y potenciar un cambio de nuestro modelo de crecimiento de futuro. Y para todo ello, los salarios deben crecer en términos reales. Sin una reactivación de la demanda de las familias no es posible salir de la crisis. Por eso es imprescindible que los salarios aumenten en términos reales en este momento. La mejora salarial es garantía de más crecimiento, más empleo y más justicia en el reparto del crecimiento y la riqueza nacional.

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