Las medidas anunciadas por Rajoy son ineficaces y dejan a los ciudadanos en la cuneta

Mie 25 Febrero de 2015

Si de verdad se cree en la recuperación es la hora de subir los salarios y las pensiones con el fin de aumentar el consumo y la demanda interna. Para UGT, no es posible afirmar que España haya salido de la crisis con casi 5,5 millones de parados, con 3,3 millones de desempleados de larga duración, con un paro juvenil de más del 50% y con el empleo que se crea manifiestamente temporal y precario. Además, los salarios reales no dejan de perder poder de compra (7,1 puntos menos que en 2010) y el SMI y las pensiones también acumulan una pérdida de poder adquisitivo. En este marco, el presidente del Gobierno anuncia nuevas medidas que son manifiestamente ineficaces para generar empleo y vuelve a dejar a los ciudadanos de nuestro país en la cuneta. Para UGT, no es la hora de discursos electoralistas que sigan profundizando en una mayor desigualdad social y en el aumento de los niveles de pobreza. Toca poner fin a las políticas de bonificaciones, de rebajas fiscales y de recorte social. Toca derogar una reforma laboral injusta, inútil y regresiva y apostar por el empleo de calidad y con derechos, por la inversión productiva y el fortalecimiento de los servicios públicos fundamentales si se quiere poner fin de manera definitiva a esta crisis.

 El fracaso absoluto de una Reforma Laboral injusta y que no ha hecho más que abaratar el despido, empobrecer la negociación colectiva, disminuir los salarios, destruir derechos laborales y precarizar las condiciones de trabajo ha provocado que, con vistas al debate del Estado de la Nación, Rajoy no encontrara ni un solo dato con el que poder sacar pecho.

Ni tan siquiera la creación de puestos de trabajo o la reducción de los parados le ha valido ya que, a estas alturas, el conjunto de la ciudadanía conoce, perfectamente, la precariedad del empleo que se está creando, así como que la reducción del paro se debe más a un descenso de los activos que a un aumento de los ocupados.

Por ello, cuando le ha tocado hablar del mercado laboral en la Cámara, no ha dudado un instante en convertir la tribuna parlamentaria en un atril mitinero y, en lugar de hablar de hechos, pasar a hablar de promesas. Afortunadamente, el margen de credibilidad que este Ejecutivo tiene en materia laboral se agotó en los primeros meses de su mandato. Un centenar de mentiras, de promesas incumplidas y de actuaciones contrarias a las incluidas en su programa electoral hacen que los agentes sociales no creamos ni una sola palabra de lo que prometen.

Igualmente, en materia social, el Gobierno pretende que creamos en la beneficencia de un nuevo Plan de Apoyo a las Familias que va a poner en marcha justo ahora que termina su mandato y se avecinan elecciones. También en este apartado, qué podemos esperar de un Presidente del Gobierno para el que, “no haber sido rescatados” ha sido, según sus propias palabras, la mejor de sus actuaciones sociales. Quizás no recuerde que la economía española, concretamente el sector financiero, sí ha sido rescatado y que todavía desconocemos los costes reales que va a tener para la clase trabajadora.

Nuestro Sindicato no va a dejarse engañar por la interpretación sesgada e interesada de la realidad que este martes llevó a cabo el jefe del Ejecutivo. La situación socioeconómica que marcan el día a día de los trabajadores andaluces difícilmente puede resumirse, como así pretende hacer el señor Rajoy, en una positiva revisión al alza de la estimación de crecimiento de España para este ejercicio económico.

Poco o nada importa una posible tasa de crecimiento del PIB estatal del 2,4% mientras la clase trabajadora andaluza continúa desempleada, viendo menoscabar sus derechos y empobreciéndose indiscriminadamente, teniendo que abandonar sus hogares por no poder hacer frente al pago de sus cuotas hipotecarias, convirtiendo a nuestros mayores y a sus irrisorias pensiones en el principal de los sustentos económicos de miles de familias trabajadoras y viendo cómo, día a día se cierran colegios y hospitales públicos, se reduce la calidad de la enseñanza pública o se eliminan servicios de nuestros centros hospitalarios.

Rajoy quiere que un simple dato de previsión económica, una promesa laboral sin medidas en las que sustentarse y un Plan para las Familias que no incluye más que ciertos beneficios fiscales nos haga olvidar que, si por algo va a pasar a la historia esta legislatura, es por ser la de la desigualdad, la de la exclusión social, la de los desahucios y la de la creación de trabajadores pobres.

Las electoralistas medidas anunciadas por el Gobierno, sustentadas en bonificaciones, rebajas fiscales y de cotizaciones han demostrado que, ni crean empleo, ni sirven para reducir la deuda pública. Frente a ello es necesario apostar por la inversión productiva, por incrementar la calidad y la cantidad de los servicios y prestaciones públicas, por aumentar los ingresos y no engañar con reducciones de impuestos y por mejorar los niveles de protección social del conjunto de la ciudadanía.

COMENTARIOS

Identifícate o regístrate para poder realizar un comentario.