La actualización del Programa de Estabilidad 2015-2018, se aleja mucho de la realidad

Lun 11 Mayo de 2015

La actualización de este programa hasta 2018, presentado por el Gobierno el pasado 30 de abril, se enmarca en un escenario macroeconómico difícil de cumplir, puesto que las reformas aplicadas hasta ahora no han corregido los principales desequilibrios de nuestra economía, ni han sentado las bases del crecimiento económico equilibrado, sostenido y generador de empleo que pregona el Gobierno de España. Ni están creando empleo de calidad, base fundamental parar este crecimiento equilibrado y sostenido.

En este escenario sus previsiones para este año son las siguientes: la economía va a crecer un 2,9%& en 2015, el consumo privado crecerá el 3,3%, la inversión un 6,3%, las exportaciones un 5,4%, las importaciones un 6,7%, y el empleo un 3%. De este modo, la contribución al crecimiento de la demanda interna en 2015 será del 3,2% y la de la demanda externa del -0,2%. Así las cosas, la tasa de paro rozará el 22,1% en 2015. Pero la realidad es otra. Pero el supuesto mejor comportamiento del empleo no se refleja ni en los datos ni en la calidad del mismo; las bases del crecimiento equilibrado y sostenido tampoco, y menos si de nuevo se apuesta por la construcción y no por un auténtico cambio de modelo productivo; y lo mismo ocurre con la competitividad de la economía española, que no se asienta ni en la calidad, ni en la innovación, sino en la estacionalidad de determinadas actividades económicas, la moderación de los costes, principalmente salariales, y en la caída generalizada de los precios en nuestro país y la evolución del precio del petróleo. En este escenario, el real, la recuperación de la demanda nacional vía consumo privado de las familias requiere de la existencia de una renta disponible que no se da en la actualidad en nuestro país, y más en un contexto con un endeudamiento de las familias que el propio Gobierno cifra en febrero 2015 en 742.0441 millones de euros. Esta precariedad laboral, el sobreendeudamiento de las familias y el deterioro de las rentas del trabajo deteriora la confianza en el futuro de las familias española, y como consecuencia, sus decisiones de consumo. Y más teniendo en cuenta las terribles secuelas que han causado las políticas de austeridad en forma de desigualdades económicas y sociales, en términos de pobreza y de exclusión social, situaciones cada vez más extendidas en nuestro país. Frente a esta estrategia, UGT apuesta por un nuevo modelo económico y social en España. El principal problema de nuestro país es el desempleo, por tanto a su reducción deben encaminarse todos los esfuerzos. Esto debe traducirse en un cambio de las políticas económicas de la Comisión Europea y del gobierno del Estado. Porque ninguna reforma laboral crea empleo por sí sola. Pero la normativa laboral determina el tipo de empleos generados y su calidad. En definitiva, para UGT hay que aumentar las capacidades de actuación públicas, reformando la fiscalidad con actuaciones de ingreso y gasto público que influyan decisivamente sobre el modelo económico y de sociedad del país, y son una herramienta esencial para lograr una redistribución justa y equitativa de la renta.

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