El Plan Anual de Políticas de Empleo ignora los problemas de nuestro mercado de trabajo

Mie 10 Agosto de 2016

La Unión General de Trabajadores denuncia que el Gobierno en funciones ha presentado hoy un Plan Anual de Política de Empleo (PAPE) que parte de un diagnóstico del mercado laboral que ensalza los buenos resultados de la creación de empleo sin tener en cuenta graves problemas estructurales como la elevada tasa de paro, la precariedad, la temporalidad, la devaluación salarial o la parcialidad involuntaria que suponen un peligro para la extensión de las desigualdades y de la pobreza.

El sindicato lamenta además que el Ejecutivo haya ignorado voluntariamente tanto las recomendaciones de la Comisión Europea y las aportaciones enviadas por las organizaciones sindicales como la propia realidad alejándose cada vez más de la Estrategia 2020, en materia de empleo y de reducción de la población bajo el umbral de la pobreza.

El Gobierno ha anunciado este viernes las líneas del Plan Anual de Política de Empleo (PAPE) para 2016, manteniendo el contenido presentado el 19 de abril ante el Consejo General del Sistema Nacional de Empleo y sin tener en cuenta las aportaciones que los interlocutores sociales enviaron el pasado 29 de abril.

Como en anteriores ocasiones ninguna de las alegaciones de los sindicatos fue considerada en los textos finales, algo que las organizaciones sindicales ya denunciaron ante el Consejo General del Sistema Nacional de Empleo.

Teniendo en cuenta que en estas materias el consenso y la consulta con los interlocutores sociales es una obligación, los sindicatos confiaban en poder participar activamente en la elaboración de este Plan, que no puede quedar en una mera recopilación de los programas a desarrollar por las Comunidades Autónomas y el Servicio Público de Empleo Estatal.

El PAPE es uno de los principales instrumentos para la coordinación y ejecución de las políticas activas de empleo en toda España y debería basarse en la programación, evaluación y financiación de dichas políticas.

Sin embargo, el Plan para 2016 parte de un diagnóstico del mercado laboral que ensalza los buenos resultados logrados y esconde los graves problemas de los que adolece: la elevada tasa de paro, especialmente en mayores de 45 años y jóvenes; el efecto desánimo; la calidad del empleo creado, basado en la temporalidad, la disminución de la duración media de los contratos, el incremento de la rotación laboral y el auge del tiempo parcial involuntario; la devaluación salarial; las desigualdades; y los elevados niveles de paro de larga duración, que junto a la reducción de la tasa de cobertura, supone un peligro para la extensión de las desigualdades y de la pobreza en el país.

El Gobierno en funciones ignora voluntariamente las recomendaciones de la Comisión Europea y la propia realidad, tanto de las dificultades de acceso y permanencia en el mercado de trabajo y la desigualdad en el mismo, como del aumento de la pobreza y la exclusión de gran parte de la población, alejándose más de la Estrategia 2020, en materia de empleo y de reducción de la población bajo el umbral de la pobreza.

Además, la metodología de evaluación es igual que la usada en los dos planes anteriores, con un sistema de indicadores de difícil interpretación, de modo que se desconocen los resultados reales, convirtiendo el Plan en una simple herramienta de distribución de fondos para políticas activas entre Comunidades Autónomas, unos fondos cada vez más escasos, porque el gobierno ha ido reduciendo esta partida año tras año.

Por ello, reclamamos un Plan que responda a un diagnóstico correcto y completo del mercado de trabajo, tras una evaluación de resultados que permitan corregir y mejorar, para alcanzar la eficacia necesaria, así como un incremento de la partida presupuestaria, cuya reducción sistemática dificulta la posibilidad de las personas de encontrar un empleo.

 

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